Es muy frecuente que cuando Dios nos llama a tener una mayor consagración o una relación mas estrecha con Él, ya sea a través de la oración y el ayuno, además de un estudio sistemático de Su Palabra, o por qué no decirlo, cuando nos acercamos más a Dios por nuestra cuenta, Satanás nos viene a molestar de la siguiente forma...
O nuestros hijos, o esposa, o padres, amigos o cualquier persona que sea cercana a nosotros nos causa o ira o enojo o malestar u otras cosas semejantes y, a veces justamente cuando estamos saliendo de la oración o de una lectura profunda de la Biblia o cuando volvemos a casa después de un culto lleno de bendición en nuestras congregaciones. Nos viene a la mente inmeditamente reflexiones como estas: Justo ahora que estoy orando o vengo de un culto, etc. Satanás usa a mis padres, esposa, novio, etc. para quitarme la bendición. Solo medite las veces que le ha sucedido, o sino habrá escuchado o escuchará que cuando más nos acercamos a Dios el Diablo más nos tienta, nos pone pruebas, discordia con nuestra familia, etc. Pues bien, si usted hubiera anotado en el día cuantas veces hubo enojo, ira, molestias, discordias en su familia, no estando en consagración, se sorprendería la lista de veces que sucede en un solo día, imagínese semana, mes, año. Concluimos que: No se crea que porque se está consagrando le viene más discordias, enojos, malos ratos con su familia, pues de acuerdo a las estadísticas, estas suceden sorprendentemente durante todo el día esté o no consagrado. ¿Que le pareció? solo es una artimaña que usa Satanás para desconcentrar nuestra consagración y desanimarnos sino que también la usa para que no continuemos, y menos aún comenzemos con ella argumentando que mienstras nos consagremos o acerquemos una estrecha relación con Dios nos vendrán más problemas. Nota: Esto no descarta los verdaderos ataques de Satanás cuando nos consagramos, pero no deben confundirlas con estas situaciones que estadísticamente son normales en un diario vivir entre nuestra familia y/o hermanos-amigos. |